La pandemia del VIH/SIDA ha hecho que se preste especial atención al peligro del contacto con la sangre y la importancia de impedir la propagación de la infección por transfusiones.
Si bien existen pruebas de detección del VIH desde 1985, se estima que entre el 5 y 10% de todas las infecciones por el VIH a nivel mundial son transmitidas por transfusiones de sangre y productos sanguíneos contaminados.
La prevención de la transmisión del VIH por transfusiones puede lograrse de forma eficaz en función de los costos.
Para garantizar la seguridad de las transfusiones se necesita:
- Un servicio nacional de transfusión sanguínea bien organizado
- Donantes de sangre que no presenten riesgo (reclutamiento de donantes voluntarios sin pago, rechazo de donantes que notifiquen comportamientos peligrosos, etc.)
- Técnicas eficaces para análisis de sangre
- Uso adecuado de la sangre
- Uso de componentes y sucedáneos de la sangre
- Prevención de la anemia grave
- Adquisición/compra, garantías de calidad y planificación anticipada
- Capacitación y retención de personal eficiente