El asesoramiento y la prueba voluntarios de detección es una técnica reconocida internacionalmente como eficaz e importante en la prevención y la atención respecto al VIH. La investigación ha demostrado que dicha técnica es costo-eficaz para facilitar cambios de conducta y que representa un punto de entrada importante para proporcionar atención y apoyo a las personas seropositivas. Estos resultados han elevado el apoyo e interés en dicha técnica como un valioso componente de la programación integral respecto al VIH/SIDA.
Asesoramiento antes de la prueba
Puede que se proporcione a los clientes materiales de lectura antes de que pasen a una sesión en privado o en grupo con un asesor o un médico, y que se les pregunte por qué quieren someterse a la prueba. El asesor o médico también pregunta qué tipo de comportamientos piensan los clientes que pueden haberles puesto en riesgo de contraer la infección. Si es aconsejable hacer la prueba, el asesor o el médico deben:
- Describir en qué consiste y cómo se hace
- Explicar qué es el SIDA y la forma en que se propaga el VIH
- Discutir las formas de prevenir la transmisión del VIH
- Hablar de lo que significan los resultados de la prueba
- Preguntar al cliente que impacto (positivo o negativo) tendrá la prueba en él/ella
- Abordar la cuestión de a quién hay que informar acerca del resultado de la prueba
- Hablar de la importancia de comunicar los resultados al compañero o la compañera sexual o de consumo de drogas, si los resultados son positivos.
Los clientes deben sentirse con libertad de hacer otras preguntas sobre la prueba en sí, y probablemente querrán saber cómo van a entregarles los resultados.
La prueba
Dependiendo del tipo de prueba que se use, se tomará una pequeña cantidad de sangre del brazo, o se utilizará un bastoncillo de algodón para tomar algunas células de la parte interior de la mejilla, si la prueba es oral. El tiempo que se tarda en recibir los resultados depende del tipo de prueba y del área.
La prueba ELISA (por las siglas del inglés: Enzyme-Linked Immunosorbent Assay, ensayo inmunosorbente unido a enzimas) ha sido la principal prueba de detección desde que en 1985 se dispuso de análisis para detectar los anticuerpos contra el VIH. La prueba es fácil de hacer y rápida. Si hay reacción (lo que se llama "resultado positivo"), se repite para verificar el resultado, y después de dos resultados positivos con ELISA, se hace otra prueba denominada Transferencia Western (en inglés Western Blot) para mayor confirmación. Esta última prueba es más específica y toma más tiempo, pero juntas las dos producen un grado de certidumbre del 99.9%.
Resultado negativo
Si el resultado es negativo significa que no se encontraron anticuerpos contra el VIH en la sangre o la saliva de la persona (dependiendo de la muestra que se tome). Esto es lo que se denomina seronegatividad y significa que el cliente no está infectado, pero NO significa que sea inmune al VIH. Los clientes seronegativos tienen que ser instados a adoptar comportamientos sexuales de menor riesgo y hacer otras cosas para protegerse de la infección por el VIH.
Resultado indeterminado
A veces los resultados son poco claros y el laboratorio no puede decir si la persona es seropositiva o seronegativa, incluso cuando la prueba se lleve a cabo debidamente. Cuando esto ocurre el cliente debe hablar de ello con su asesor o doctor y volver a hacerse la prueba si es pertinente.
Resultado positivo
Un resultado positivo significa la presencia de anticuerpos contra el VIH en la sangre o la saliva de la persona, lo que es señal de que el cliente tiene la infección –es seropositivo. Es posible que acabe teniendo SIDA, pero nadie sabe con seguridad cuándo. Aproximadamente la mitad de todas las personas con el VIH que no reciben tratamiento terminan con SIDA dentro de los 10 años siguientes a ser infectados, pero con atención médica temprana se puede retrasar la aparición del SIDA y prevenir otras afecciones que ponen a la persona en peligro de muerte.
Si la prueba dio un resultado positivo, debe:
- Visitar a un médico, incluso si no se siente enfermo, y decirle los resultados de la prueba, así como hablar con él la observación de su sistema inmunológico y el posible tratamiento.
- Someterse a una prueba de tuberculosis porque puede que, sin saberlo, haya sido infectado con dicho bacilo, que constituye una gran amenaza para las personas con el VIH.
- Preguntarle a su médico si debe vacunarse contra la gripe o recibir otras vacunas.
- Inscribirse en un programa para dejar de consumir drogas, beber en exceso o fumar, porque todo ello puede debilitarle.
- Considerar asociarse a un grupo de apoyo para personas infectadas por el VIH.
- Tomar medidas para proteger la salud de sus compañeros/as sexuales, ya sea mediante la abstinencia sexual o utilizando condones de plástico o látex con lubricantes basados en agua.
- Si es mujer, saber el riesgo de quedar embarazada y las opciones de tratamiento si lo está, para reducir la posibilidad de transmitirle el VIH al niño.
- No donar sangre, órganos o esperma, córneas (ojos), ni médula ósea.
- Decirle a todo médico o dentista que le dé tratamiento, que está infectado.
- Informarle a cualquier persona con la que haya tenido relaciones sexuales in protección (ya haya sido sexo vaginal, anal u oral), o con quien haya compartido agujas, porque también pueden estar infectados por el VIH.
(Esta información fue adaptada de la publicación de los Centros de Estados Unidos para el Control de Enfermedades (U.S. Centers for Disease Control), titulada Voluntary HIV Counseling and Testing: Facts, Issues and Answers).
Los servicios de asesoramiento y prueba voluntarios de detección:
- Representan un punto de entrada para otros servicios relativos al VIH/SIDA, como la prevención de la transmisión de madre a hijo, la prevención y manejo clínico de las enfermedades relacionadas con el VIH, el control de la tuberculosis y el apoyo psicológico.
- Crean una demanda (la gente quiere saber si están infectados o no), si se ofrecen servicios integrales.
- Son beneficiosos tanto para quienes resultan seropositivos como seronegativos, porque alivian la ansiedad, elevan la conciencia de la vulnerabilidad ante el VIH y promueven cambios de conducta (entre las personas seronegativas), además de facilitar la remisión temprana de pacientes a servicios de atención y apoyo (en los casos seropositivos).
- Ofrecen la oportunidad de hacer frente al VIH de forma integral en el contexto más amplio de la vida de la gente, teniendo en cuenta incluso la pobreza y los riesgos que está dispuesta a tomar la gente pobre.